Bolsa 35 Weblog en situación de crisis
  • Mar
    2

    Las burbujas bajistas también estallan

    Todas las bolsas del mundo están inmersas en una burbuja. Y las burbujas, sean al alza o a la baja terminan por estallar en las manos de los inversores. Las primeras tiende a infinito; las segundas, a cero, pero jamás llegan a uno u otro extremo.

    Los soportes, como otros tantos elementos del análisis técnico, funcionan cuando un número importante de inversores apuesta por ellos. Si una mayoría de los actores del mercado presupone que cuando la cotización se apoye en ellos rebotará al alza, y cuando se apoya compran, sin lugar a dudas, rebota. El análisis técnico incorpora elementos, como son el sentimiento de mercado y determinadas alertas de fortaleza y debilidad, que ningún otro método de análisis aporta, pero tiene una componente muy alta de autoconfirmación y otra, nada despreciable, de subjetividad.

    Los inversores se han puesto el pesimismo por montera, y es normal que así sea cuando el panorama económico es desolador y las cotizaciones han perdido todo lo ganando en los cuatro años anteriores. Las plusvalías acumuladas se han volatilizado y casi todos los que tienen acciones en cartera asumen pérdidas, que son escalofriantes si se compró cerca de los máximos precedentes.

    Hoy por hoy, sobre el papel, los ganadores son los bajistas. Volveremos sobre este tema, porque en un mercado bajista, los bajistas, pueden perder hasta la camisa. Hoy sacan pecho y a su banderín de enganche se alistan cada día una legión de nuevos actores, a los que se suman inversores asustados que venden asumiendo fuertes pérdidas, con lo que la presión sobre el mercado se hace asfixiante.

    El dinero, lejos de pujar, se limita a recoger a la baja, con timidez, una oferta no satisfecha. En estas condiciones no hay soporte que aguante la presión vendedora. En las empresas el nerviosismo comienza a hacer mella. Las cotizaciones han entrado en una dinámica bajista que no saben cómo detener. Hacer autocartera es ganas de gastar dinero. De poco sirve comprar un 5% del capital, máximo permitido, cuando se ha vendido a crédito un 10%, 12% ó 14% del mismo.

    Las bolsas están viviendo una burbuja. Y las burbujas terminan por estallar, sean éstas alcistas o bajistas. En las primeras, los inversores se lían la manta a la cabeza y pagan cualquier precio, por desproporcionado que éste sea. En las segundas, al margen de lo que ya haya caído una acción, siempre se piensa que puede bajar más. En un caso, nadie se detendrá a calcular los multiplicadores sobre beneficios que paga; en el otro, si la cotización está por debajo del valor en libros de empresas que, en muchos casos, obtienen y van a seguir obteniendo beneficios.

    Desde muchas instancias se está pidiendo que no se permita la venta a crédito. Es un error, y en el anterior blog hemos tratodo esta problemática. Si no se le pone puertas al campo hacia arriba, tampoco hay que ponerlas hacia abajo. Hay que dejarles. Hacia arriba, los precios tienden a infinito; hacia abajo, a cero. Y cuando todos los que quieran vender ya hayan vendido, el mercado quedará aparcado en una zona de espera, para luego subir. Aquí la paciencia tiene premio. Y cuanto antes lo lleven a donde tiene que ir, antes se habrá acabado la sangría.

    Related posts:

    1. Banco Popular también pone en venta su red de oficinas
    2. Las bolsas se quedan sin soportes
    3. Las posiciones cortas plantean dudas sobre el rebote bursátil
    4. Por favor, sean agnósticos o no sobrevivirán

Leave a Reply